Indulto de Español, el 21, y vuelta al ruedo para Alzheimer, el 73 en la intimidad de una plaza especial. 
A plaza llena se lidia la corrida en la plaza del Descubrimiento. Toros de José Luis Pereda para
Sebastián Castella Oreja y gran ovacion
Gines Marin Silencio y dos orejas simbolicas
David de Miranda Dos orejas y dos orejas y rabo
Se llenó la plaza para una tarde de toros que resultó espléndida con un toro indultado, Español el número 21, lidiado por Marín en quinto lugar y otro premiado con la vuelta al ruedo Alzheimer Lidiado por David de Miranda como cierraplaza. Gines Marin, David De Miranda y nuestro mayoral salieron a hombros
Hasta aquí podría ser una reseña convencional, pero lo que ha pasado hoy en Palos de la Frontera para una ganadería y una familia es mucho más que eso. Tras días de tensión, de embarque, de sufrimiento, tras 40 años como ganaderos buscando un toro de una determinada forma, cuando nunca sabes cómo van a salir las cosas porque esta pasión nuestra de criar toros bravos es una continua cura humildad, de repente sale una corrida como está en Palos de la Frontera. Con nuestro padre en las gradas, con nuestra gente del campo en las gradas. Con todos nuestros amigos y partidarios de Huelva en las gradas. Con el estomago cerrado y el corazón encogido. Miedo y responsabilidad.
Y sale un primer toro bueno con transmisión, un segundo toro malo, nos parece que lesionado, que no acabo de convencer a nadie y fue a menos, un tercer toro bueno que además tuvo la suerte de encontrarse con un torero que entiende lo de nuestra casa perfectamente como David de Miranda. La tarde se asentaba y se endulzaba con las dos orejas de uno de nuestros toreros predilectos. Salió un cuarto toro, segundo del lote de Castella que tiene un buen pitón derecho, obediente al toque y que transmite mucho y el francés falla a espadas, lástima. Y hasta ahí una corrida convencional con cosas buenas, con cosas malas, con matices.
Y entonces sale el quinto de la tarde con el número uno 21 de nombre Español, un toro que en el campo siempre ha sido de los que decimos “zumbones”, mandando, siempre encampanado en cuanto se entraba en su cercado, zumbando a todos, macho alfa de la manada, líder en las disputas: “un broncas” Solemos desconfiar de estos bravucones.

Pero este era exactamente lo que aparentaba: un toro bravo, con disparo, no le dieron mucho el caballo aunque topó con fuerza cuando fue y después y después soñado por nosotros, viniéndose arriba durante toda la faena, viniéndose arriba en cada serie a partir del tercer muletazo se encelaba más con la muleta y llegaba a perder las manos en sus ansias de atrapar la pañosa. El torero lo entendía en distancias, lo supo lucir por que Gines es un torero bueno y el público empezó a calentarse. Nosotros sabíamos que era un gran toro, no nos damos coba, y sabemos que mira tablas pero no se fue, eso también es de bravo. También que agradecer al torero que sabe entenderlo y lucirlo. Ya entonces la plaza era un clamor, entonces vino el indulto y pensábamos en nuestro padre presente en la plaza tan cerca de su casa y que disfrutaba como disfrutan los triunfadores de la vida y pensamos en que además viene de un semental por el que apostamos tanto padre como hijo y eso nos anima más. El indulto fue un clamor y la vuelta ruedo de nuestro mayoral apoteósica.


Pero quedaba el sexto y salió un toro de nombre Alzheimer que es para no olvidarlo, un toro de gran nobleza, de una calidad de seda y con gran recorrido. Un torero de casa como David De Miranda supo entenderlo, supo sobarlo, supo darle distancias y después montarse en lo alto. También nos los hubiéramos llevado para el campo para que padrease, entendemos que no hay mayor prueba de bravura para un toro que su lidia en una plaza de toros, después de un transporte, después de unos corales desconocidos en el desembarque, unos chiqueros estrechos y salir a la plaza a las 6:00 de la tarde y querer comerse la muleta es signo sin ninguna duda de la mejor muestra de mejor bravura.
Hoy solamente queremos dar gracias a la afición de Palos de la Frontera, a su empresario Jorge Buendia, a su ayuntamiento encabezado por Carmelo Romero, a toda nuestra gente del campo, a todos nuestros amigos y a ese factor llamado suerte que sabemos que hoy nos ha acompañado en forma de dos toreros que han sabido apostar y lucir nuestros toros.


Por este tipo de cosas somos ganaderos aunque sabemos, y nuestro padre nos recuerda mientras cargamos al toro de vuelta, que también vendrán las malas pero empujones de moral como este hacen que cuando esta noche hemos acabado a las 4:00 de la mañana de curar a español durmamos con la satisfacción queda el deber y el sueño cumplido. Crear bravura que los toreros produzcan emociones eternas en las plazas de toros. Para esto somos ganaderos por consejo de nuestro padre y mañana, mañana a madrugar.
#indultoespañol