Cada mañana, en el repaso del ganado, se calla en tensión. Una noche es muy larga y en el campo siempre pasan cosas. En el repaso a las hembras suelen llegar las alegrías, la belleza de la naturaleza creadora… este día ha sido otro nieto de “Culito”, nacimientos y vida.

Entre los machos de saca, hay noches “calientes”, el aire huele a tetosterona y lucha, el mayoral percibe pronto si los toros han peleado la jerarquía, si hay damnificados y heridos.

Esa noche hubo bulla, el perdedor anda solitario rumiando bajo la vieja encina de la derrota. Se le mueve con precaución y se le ve , “¡Ay que dolor, que al dar el paso cojea”. No se le ve herida abierta y surge el chasquido de lengua “es interna”

Cornada interna

La cornada la tiene en el interior del muslo, ha debido ser una pelea dura donde durante algunos segundos ha estado suspendido sobre el pitón del agresor, Este tipo de cornadas son muy peligrosas porque no se observan fácilmente y cuando se llegan a descubrir ya tiene una gran infección, como es el caso, que llega casi hasta el hueso.

Durante los últimos días el mayoral y el ganadero han intentado arreglar el tema con antiinflamatorios y antibióticos, pero ha llegado el punto en que el toro cada vez tiene peores síntomas y se hace irremediable la operación.

Llamada al veterinario de cabecera de la casa, don Javier Vázquez, y se decide meter al toro en la plaza para poder allí anestesiarlo y operarlo. El toro está “caliente”, al no poder galopar opta por arrancarse a todo lo que se mueve, caballos, coches, cualquiera que se lo acerque. Se intenta arropar con los bueyes y también les pega, el típico malhumor de aquel que se siente enfermo.

Por fin, y gracias a la pericia y la paciencia de la gente del campo se logra meter en la plaza donde con la cerbatana se le inyecta la anestesia..

En cuanto cae dormido, el veterinario toma los trastos, tiene tiempo limitado y lo sabe. Va limpiando poco a poco fascias y fibras musculares intentando no dañar y prácticamente llegando hasta el peroné de un toro muy musculado y que ya estaba rematado para la presente temporada .Todo con la cara tapada para que el toro no recuerde nada al despertar.

Largo tiempo, ayuda de toros, el equipo funciona y se sanea la zona con exquisitez

Acaba la operación con puntos de sutura, teniendo siempre la precaución de dejar una pequeña boca por si vuelve a haber infección dentro de la herida.

Ahora a esperar que el toro se despierte, Pronto se le pasan los efectos de la dormidera

Y a partir de ahora quedan días controlando mucho, que no haga movimientos bruscos y sobre todo, en la época del año en que estamos, que no le entre la tan temida mosca en la herida.